“Una droga. El baloncesto para mi es una droga”.
Esa frase es muy sabia, y me siento identificada con ella. Siento que el día que deje el baloncesto, dejaré una pasión, dejaré algo más que un deporte, una forma de vida. Es un sentimiento que pocos entienden, pero que muchos creen entender. El baloncesto se lleva dentro, se ama. Con el baloncesto se disfruta, nunca hay nada que perder, pero siempre hay algo que ganar.
Viva el basket di que si;)
claro que si!