¿Un lunes cualquiera?

¿Vas a vivir toda la vida encadenada a ese cúmulo de sueños perseguidos durante años que jamás van a cumplirse?

.

¿Vas a seguir luchando contra todo? Pero sobre todo, ¿vas a seguir luchando contra ti mismo?

 

Créeme si te digo que quizás no valga la pena, aunque nunca te lo hayas planteado y me tomes por alguien que se mete dónde no le llaman. Pero desde este momento te digo que hay veces en la que no merece la pena nada de eso. Esas tardes interminables en el sofá de casa realizando una introspección que no llevan más allá de la desesperación. Esas noches asaltadas por el insomnio, por las ganas infatigables de huir. Muchas veces, querido amigo, es conveniente pisar el freno y reducir la marcha para ver si nuestra mente va demasiado rápido o somos nosotros los que vamos demasiado lentos. Es importante comprobar si nuestro ángulo de visión es lo suficientemente amplio como para saber qué es lo que queremos. A veces hay que dar un paso atrás, no para retroceder, sino para coger impulso y saltar esa piedra en la que tantas veces has tropezado y tantos quebraderos de cabeza te ha dado. Hay que mirar y pedir perdón al cielo por todos días de sol nos hemos perdido sin motivo, por todas las tardes de café y césped que has desperdiciado. Y luego a la luna, por haber faltado tantas noches por motivos injustificados, por haber llorado y no haber sido capaz de sonreír. Y una vez llegados a este punto, un lunes cualquiera, como es hoy, a las 20:38 p.m. te das cuenta de que todo eso no merece la pena. Y algo cambia. Se para el tiempo y retrocedes mentalmente. Revives, recuerdas, sientes. Y entiendes que es así justamente, como has vivido hasta ahora, como no quieres vivir. Miras por el retrovisor y te ríes de ese camino que dejas atrás. Y entiendes, además, que quizás hoy no sea un lunes cualquiera. Que no hace falta que llegue el año nuevo para una vida nueva. Descubres que cualquier día es bueno para empezar a ser feliz y a vivir como tú te mereces. Cualquier día es bueno para recuperar las tardes de café, las noches frustradas. Cualquier día es bueno para saltar la piedra y reírte de ese tramo en el que mil veces caíste como una niña y hoy, un lunes cualquiera, te has levantado como una mujer.

                                                   

Cualquier día es bueno para ponerse las gafas de sol, pisar el acelerador, meter la marcha y perderse entre el camino y la música ensordecedora.

 

¡Feliz lunes!

Un paréntesis porque es 12 de Noviembre

 Y lo hago por él. Porque se lo merece y porque se lo debo todo.
Pero como ya sabes, no quiero que por el hecho de que hoy sea 12 de Noviembre, me vea condicionada a expresar con palabras todo lo que he ido demostrando en todos estos años. Teniendo en cuenta que es muy difícil, por no decir imposible. Siempre quedaría algo por completar y por decir. Pero aun con todo esto, prefiero que sea así. Prefiero que no me haga falta tener una fecha señalada en el calendario para acordarme de ti. Me gusta que las cosas se digan y se demuestren a diario, y creo que en mi caso está todo cumplido.
Sólo me queda desearte unos felicísimos patitos, porque te los mereces.

Felices 22 CaraDuende!=)

Quizás no haya un motivo para volver

Trece días después de aquel 27 de Octubre

 

…vuelvo por aquí desconociendo el porqué de mi reaparición. No sé si es por necesidad o porque en realidad me da pena matar la ilusión que tenía por mantener viva la llama de este blog. Pero, aun estando aquí, siento que no debo hablar. Que he de censurar mis palabras y no desnudarme más. Que he de reprimir mis impulsos verbales y no dejarme llevar.

 

 La inestabilidad emocional que provoca esta noria no me favorece en absoluto. Subidas y bajadas. Sonrisas y lágrimas. Comedias y tragedias. Todo junto, y también revuelto. Mezcla heterogénea que impide cualquier estabilidad existente. Y lo malo es que no cesa. Que sigue con su continuo movimiento circular, enredando todo aún más. Haciendo de todo una espiral de la cual es imposible escapar. Arriba. Abajo. Punto medio que logra el equilibrio en ocasiones. Y pienso si me tiro desde la parte superior la caída puede ser demasiado fuerte, así que esperaré a que la noria deje de girar y pueda encontrar mi estabilidad emocional.

 

 

…porque mañana es 28 de Octubre.

Da la sensación de que este blog está abandonado. Puede que todos lo hayáis sentido así. Pero tengo que confesar que incluso yo misma he tenido esa sensación. Yo, la que mueve y ha movido durante años las cuerdas de este mundo. Un mundo paralelo a una realidad impredecible, pero un mundo del que no me puedo desprender; Algo que se siente. Porque se siente, pero de verdad. Cada palabra de la que me desprendo en este blog tiene una gran carga connotativa que conlleva, a parte de su significado habitual, una gran carga emocional que define sentimientos reales.
Y como decía antes, yo también he sentido que esta realidad dotada de ficción, la que yo misma he creado, se ha visto frenada y reprimida. Aunque parezca raro, yo pasaba por aquí con la esperanza de encontrar algo nuevo. Cuatro palabras que pudieran llenar esta cabeza repleta de ideas, pero totalmente nula a la hora de reflejarlas. Esperaba encontrar algo novedoso que me sirviera de colchón para los problemas. Censuré mis palabras, que no eran pocas, y no me arrepiento. Me cerré a cal y canto a cualquier nueva opción o nuevo camino. Y sé que es absurdo lo que digo. Porque siendo yo misma la que debería ordenar las palabras para publicarlas aquí, ¿en qué cabeza cabe que buscara algo nuevo? Yo tampoco lo entiendo. Aunque si de algo estoy segura es de que no ha sido por dejadez, falta de ganas o cualquier otra idea alternativa que se os pase por la cabeza. Porque como digo yo, siempre hay un motivo para todo. Y quizás esta ausencia esté más justificada que ninguna otra, pero nadie lo sabe.

Y con todo esto no sé si este blog recobra su vida o si le estoy apagando la luz y se la estoy quitando directamente.
Sólo sé el motivo por el que estoy aquí, y es porque mañana es 28 de octubre y no puedo olvidar lo que eso significa. Y como cada año, desde hace diecisiete, es un día especial. Para mí lo es desde hace cuatro, sólo cuatro. Pero probablemente los cuatro años más intensos de mi vida. Y quien lo tiene que saber, sabe por qué y por quién estoy hoy aquí. Y estoy por ella. Por la que me ha regalado instantes y eternidades contenidas en momentos que jamás perecerán. Por la que ha puesto un poco de cordura a mi vida, pero me ha dejado soñar. Porque ha soñado conmigo y lo hemos compartido todo. Futuros que se han truncado en algún punto, pero que no dejaron de hacernos felices mientras los imaginábamos. Y sólo nosotras sabemos de qué va eso. Pero vaya de lo que vaya, la conclusión es que le estoy infinitamente agradecida. Por todo y por nada. Porque en realidad no sé en qué punto estamos, pero sea el que sea, te digo que te deseo lo mejor. Que seas feliz, increíblemente feliz. Que te dejes hacer feliz, pero no seas inocente. Que te lo he dicho mil veces. Déjate guiar por los que te quieren, huye de los que te calumnian. Vuela, pero no olvides de dónde vienes. Conoce gente, pero recuerda a los de verdad. Da lecciones, pero no dejes de aprender. Sueña con el cielo, pero mantén los pies en la tierra.
Sé que no soy quien para darte consejos, pero como te he dicho siempre, desde que te conocí he tenido la sensación de tener que protegerte, guiarte y cuidarte. Y sólo intento hacerlo una vez más. Porque te deseo una felicidad infinita, conmigo o sin mí, pero infinita.
Te deseo un feliz día cumpleaños y unos felicísimos diecisiete. Que el día que vives hoy, sólo sea la antesala a la felicidad plena y eterna.

Suena: She is. (Y no suena por casualidad, porque ella es, y para mí siempre será.)

Claridad verbal

Mirar pero no ver. Escuchar sin no oír. Andar y no avanzar.
Estado de obnubilación perenne. Ofuscamiento real.
Oscuridad emocional.
Una pausa. Un asalto. Un recuerdo fugaz.
Un remordimiento y un sentimiento de culpabilidad.
Un verso, una historia.
Y no se poner un punto final.
Reduzco la velocidad. Ahora lo veo con claridad.
Mi mundo no está hecho de cartón, lo siento en el corazón.
Se acaba el caos, y llega la calma.
No existe el punto muerto, ni el punto estratégico.
No vale detenerse ni lamentarse.
Y creo que lo hemos logrado, hemos progresado.
Aprecio, valoro, quiero.
Y ahora no sólo miro, escucho y ando,
sino que veo, oigo y avanzo.

Autonomía desatada,
libertad hecha realidad.

Bruno Mars - Long Distance

Bruno Mars – Long Distance

20 reproducciones

Si hoy me dejo llevar, ahogo en mundo entre palabras.

Una realidad. #echari

Hay historias que es mejor vivirlas que contarlas. Porque eres consciente de que te faltaría tiempo, aire e incluso palabras para definirla. Porque sabes que el infinito se queda pequeño entre vosotras.

Y la encontré por casualidad, pero ahora es mía, y lo será para siempre.

 

Blue Ocean

Nunca sabes qué duele más; si una caída desde un séptimo piso o este sentimiento de fragilidad permanente. Es como si de repente te hubieran convertido en un ser diminuto y te hubieran arrojado al mar. Por mucho que gritases nadie lograría oírte jamás. Y el aire que sopla en tu puta cara es frío, muy frío. Y las olas se apoderan de ti, de tu fuerza y tus ganas. Ahora eres de la marea, de la luna que ejerce esa atracción sobre ella. Y nada es tuyo, te lo han robado. Y te abandonas en ese sinfín de agua salada que te mece y acurruca de una forma agobiante. Esa agua salada que cura heridas físicas, pero no internas. Y un trago de agua. Y otro más. Y otro ahora más grande. Y un poco menos de aire, de oxígeno. Un poco más de desesperación, de miedo.

Y finalmente te entregas rendida a las olas, el agua y la marea.

Ausencia de tu presencia.

Tal vez hayas olvidado el significado de aquellas palabras clave, la contraseña de aquella caja fuerte, incluso la melodía intrínseca que nos define.
Noche. Anhelo. Frío.
Calidez de miradas insólitas que no buscan sino el refugio de un cuerpo que se pierde en el deseo. Sufrimiento llevado hasta el hastío de la soledad más profunda junto a tu esencia impoluta. Recuerdos de noches que se pierden en dudas.
Olas que hacen de la marea un sinfín de historias ocultas. Esta trayectoria marcada por el destino impreciso y desconocido que no ve mas allá de la ausencia de tu presencia.

Te echo tanto de menos…

Se me escapa el tiempo

Todo es simultáneo. Devaneo abstracto que aumenta por momentos y suscita un agobio psicológico abrumador. El tiempo que corre ni siquiera da explicaciones. Ni un solo porqué. Palabras confusas que se encuentran en ese punto estratégico y apenas saben dónde ir.

Apago la luz y se hace la calma. Entretanto enciendo otro cigarrillo y respiro esta sensación de relax que cierra mis ojos. Inspiro. Expiro. Y todo recupera su ritmo habitual. Otra calada oscurece mis humildes pulmones un poco más. Humo y luego oxígeno. Las manecillas de este tímido reloj no se detienen ni un solo instante. Y tarareo una canción que viene ami mente y me roba una sonrisa y mil recuerdos. Pero uno especial, muy especial. Cae la ceniza y doy otra calada. Me viene a la mente una frase que me hace ser pura explosión de felicidad. Me planteo dejar la mente en blanco, pero cuanto más lo intento menos lo consigo. Otra calada. Calada profunda. Larga. Contaminante. El reloj marca las 2:47 a.m y yo sin poder dormir. Oigo coches que llevan una dirección desconocida. Y el cigarro se consume y se apaga esa diminuta circunferencia naranja que fuerza la oscuridad de esta habitación y mi sueño inalcanzable. Buenas noches, mundo.

Un plus de sentimientos

Cierro los ojos y las manos. Aprieto mis dientes. Me encojo, me hago pequeña, frágil ante todo movimiento. Sensación que promueve y suscita el miedo. Siento pánico, inseguridad, decepción. Impotencia, rabia, frustración. Desconfianza, apatía, hastío. Es tal la mezcla sentimental que ni siquiera puedo mirar hacia abajo porque tengo vértigo. Además, si no veo la altura a la que disto del suelo, la caída será ínfima, aunque seguro dolerá. Y temo ese momento de sentir el golpe contra un bloque de hielo que corte mi piel, en el que ese cristal impoluto consiga dividirme en dos. Tengo miedo de que la lluvia consiga ahogarme o de que el sol me asfixie. Tomo aire; inspiro, expiro, y lo repito una y otra vez. Aun así no consigo relajarme y siento que me ahogo. Miedo, sigo teniendo miedo. Mucho miedo. Lo noto por el ritmo cardiaco y el escalofrío que recorre mi cuerpo en este momento. Pero se produce un punto de inflexión que libera la esperanza. El sol se cuela sin pedir permiso entre los agujeritos de la persiana. Y me recuerda que esa enorme bola incandescente sigue ahí, que todavía tiene tiempo para calentarme y sofocar ese tímido escalofrío. Y cesa, muere de inmediato. Consigo relajarme y abro mis ojos con timidez. La luz me ciega por un momento, pero enseguida recupero mi campo de visión. Y lo que veo me roba una sonrisa que me obliga a separar mis dientes y a llevarme las manos a la cara, olvidándome del miedo. Recobrando confianza y terminando con la obnubilación. Miro hacia abajo con decisión, siendo consciente de la altura a la que me encuentro y dejo de sentirme pequeña o frágil. Me hago grande y fuerte. El infinito me recuerda que sigue siendo mío y que esa es mi meta. Meta infinita, insaciable, que quiere más de todo.

Our own shadow

Sombra, que es definida como ausencia de luz, de sol y de vida. Sombra, que revela el sentimiento de oscuridad emocional, de tristeza permanente, de déficit vital. Sentimiento que se complementa y recrea con una mezcla de angustia, decepción y rabia. Sombra, que roba lágrimas inmerecidas por personas inadecuadas. Ahora es un estado de punto muerto, así que hagamos un punto y a parte.

Pincha aquí para ver esta foto.

Sombra otra vez, pero ésta es inocua, no hace daño. Es la que te acompaña permanentemente, estén ellos o no. -Som-bra, ¡sombra!- La mencionan y la hacen libre, suave, sencilla pero completa. Siempre va acompañada siempre de risas.
Sois vosotros los que con esos ratos dais la luz necesaria, el sol y la vida a mis momentos más oscuros y llenos de esa sombra que roba lágrimas. Gracias por darme la sombra que necesito y robarme esa que aumenta el déficit vital.

¡We make our own shadow! : )

Turning off my life.

Las sonrisas se han difuminado, perdido y extraviado. El tiempo se he fugado, nos ha abandonado. No hay horas, ni minutos. Sólo quedan momentos inmortalizados. Y recuerdos, eso es, muchos recuerdos. Y que quizás convendría borrarlos de golpe y dejar de torturase con cada uno de ellos. 

Y se me acaba la paciencia, las ganas…

Making my own world

Limita tu mundo, su espacio. Establece normas. Crea, destruye y vuelve a crear. Dibuja, pinta. Verde, rojo y amarillo. Alterna y mezcla sin dar explicaciones. El cielo supremo, inalcanzable, el mar infinito y el tiempo eterno. Hazlo tuyo, muy tuyo. ¡Vívelo! Rompe en tiras el dolor, la injusticia y la soledad. Potencia la alegria, el respeto y el amor.

Grita que eres libre y que la felicidad esta a tu lado.

Not more silence, please!

Escucha el silencio. ¿Qué te sugiere? A mi ganas de joderlo con un grito que diga
“ ¡LIBERTAD! “, con una canción que rompa esquemas musicales. Joder el silencio con una carcajada que demuestre que sigues ahí, que todavía hoy te ríes del mundo.
Pincha aquí para ver esta foto.
De la forma que sea, pero rompamos el silencio de una puta vez.

 

*CarpeDiem*

No open yet.

Tengo miedo de abrir mi corazón demasiado y que mi felicidad vuelva a depender de la suya. Me asusta el verbo amar.
Tres años, cinco meses y muchos días. Y sin fin.

Pincha aquí para ver esta foto.

 

 

Superpón las realidades hasta el punto en que no distingas una de otra. La felicidad al fin y al cabo es eso, no distinguir la ficción de la realidad : )
Historias para no dormir.

*CarpeDiem*