Todavía la oigo.

28 12 2009

La oigo.

Todavía la oigo.

Oigo la melodía.

Oigo las cuatro corcheas mal tocadas acompañadas de acordes descoordinados.

Oigo el inicio de cada compás, el ritmo inalterado, simétrico y perfecto. Siento el piano y el forte, ese trino que lo caracteriza.

Oigo la vibración de las cuerdas.

Siento el golpe del martillo al pulsar cada tecla.

 

Oigo cómo ha modulado, si, ha modulado.

Ha pasado a otra fase, ahora es otra melodía, con otro ritmo y otro sentimiento.

Lleva reguladores y alteraciones accidentales que pocos aprecian.

Y de repente la tónica está sostenida, y le da una sensación drástica, diferente pero completa.

El piano sigue desprendiendo melodías transformadas en sentimientos y recuerdos.





Por ti prima : )

21 12 2009

¿Conocerte? En realidad muy poquito, pero creo que lo suficiente como para tenerte cariño, como para quererte. Te conozco desde siempre, por ser del pueblo,  por tener amigas en común… pero ahora más que nunca que conozco a través de él, mi primo. Quizá uno de los mayores apoyos de mi vida, Tomás, quién jamás me ha defraudado. Por el que daría todo…  tan solo por verle sonreír y ahora, gracias a ti, lo hace a diario. Lo veo tan… feliz, contento en todo momento… no sé cómo definirlo, pero es algo así. Por eso quiero darte las gracias prima, por cuidarlo y darle lo mejor de ti. Por hacerlo feliz y tratarle como le tratas.

Decirte que yo sé que eres muy fuerte, que sé que esto sólo es una mala racha que se puede superar. Que cuentas con todo mi apoyo y el de la gente que de verdad te quiere.

Que pase lo que pase, estaré aquí, contigo, con tu primo y con el mío.

Gracias prima, por cada detalle que tienes con mi primo, por ser tan genial y haberme dejado conocerte.

Te quiero.





Delirando con fiebre.

9 12 2009

39 grados de temperatura corporal.

Los ojos pesan demasiado como para mantenerlos abiertos. Cuesta fijar la mirada, pero una vez conseguido no puedes retirarla. Oyes un pitido que no sabes de donde proviene. No sabes si de fuera, de tus propios oídos o si lo estás imaginando. Tus dientes chocan y chocan. Cada vez más y más rápido. Tienes frío y no puedes evitar tiritar. Intentas tragar. De repente un cosquilleo remueve tu nariz…y ¡ACHISS! Un estornudo que te deja caos. Cierras los ojos para situarte y tu mente viaja en atracciones de riesgo imaginarias. Intentas razonar pero tu cerebro está lleno de ideas emborrachadas.

Y ahora son 40 grados.





**

2 12 2009

Uno, dos y tres. Y de repente todo acaba sin que te des cuenta. Todo termina bruscamente, como hojas de árboles estrelladas en el parabrisas del coche. Ahora tengo que decidir, y quizás es cuando menos lo deseo. Ojos llorosos y sonrisas desgastadas, sin ganas de fingir. Que me dicen que todo ha terminado, aunque no quiera aceptarlo. Tartamudeo porque tengo miedo, porque no quiero creerlo. Ahora no quiero recordar ni imaginar. No quiero decidir. Las palabras se han esfumado con los sentimientos y a mí me han dejado aquí.
Y seguiré llorando a escondidas, sin que nadie pueda verme, para seguir haciéndome al fuerte.





Estabilidad.

25 11 2009

A tres pasos de la victoria, a dos de la derrota. Me he vuelto fuerte. Ahora uso mis armas, mi mente. Tengo ideas nuevas para un mejor ataque o una buena defesa, como lo prefieras.

Y sí, hoy me siento fuerte para plantarle cara a la vida, al presente.





Esclavos de la sociedad.

17 11 2009

¿Te has planteado alguna vez que eres un esclavo por el mero hecho de ser un ciudadano? ¿No verdad?

Pues entonces explícame porqué cuando vemos a cualquiera con el chándal de cuatro rayas en vez del de tres, más conocido como adidas, ya es un tanto raro, chano o cualquier otro adjetivo…

Explícame por qué tenemos que llevar las bragas de Calvin Klein, los pantalones de Lois y la mochila del instituto de Roxy, a juego con el estuche.

Explícame por qué vistes pantalones pitillos cuando a ti en realidad te gustan anchos, o por qué llevas el flequillo para un lado, si odias que te tape el ojo.

Explícame por qué tú tampoco te sientes libre.

Quizás seamos unos putos esclavos de esta odiosa sociedad.





Yo también soy capaz.

15 11 2009

¿Sabes qué? Que yo también puedo escribir mil líneas, pero si tengo un motivo. Yo también soy capaz de insinuar y juzgar mediante palabras “bonitas”. Soy capaz de hablar durante horas sin que me entiendas, andándome con rodeos, usando millones de frases para en realidad no decir nada. Pero, ¿Sabes una cosa? También puedo ser clara y breve, puedo decirte las cosas con más facilidad de lo que crees, sin necesidad de andarme con rodeos.





Al final me lo creí.

4 11 2009

Me miro al espejo y me doy vergüenza, sí vergüenza. ¿Cómo no he sido capaz de luchar por mí? ¿Cómo no he sido capaz de valorarme? Me he repetido tantas veces que no soy nada… que al final me lo he creído y ahora no puedo volver atrás.

Ahora no me puedo animar, quizás sólo sirva que me animen.





Hoy estoy bajo tierra

3 11 2009

Quizás hoy es uno de esos días en los que la mochila pesa demasiado como para mantenerme arriba  y me obliga a echarme hacia abajo. De esos en los que me siento hueca, vacia, sin ideas ni sonrisas. Un día de esos en los que estoy de mal humor porque sí y no hay más explicación. En el que lo único que siento son ganas de gritar, gritar alto y recorrer el mundo sin que nada frene mis impulsos. Sentirme libre, por fin. Decidir quien y quien no. Ser mayor para beberme un ron si me apetece y pequeña para que tú me protejas del peligro.

Un día de esos en los que siento un bajón general, estrés y vagancia.





De camino a casa.

2 11 2009

De camino a casa es cuando le surgieron todas esas preguntas, esas que no se haría en ningún otro momento, sólo de camino a casa. Ese tipo de preguntas que toda mujer se ha hecho alguna vez. 

En su pensamiento sólo había preguntas que ella creía retóricas, y que nadie le contestaría jamás.

“… ¿De qué sirvo? ¿Por qué estoy aquí si no soy más que un ser inútil? ¿A quién le importo?…” 

Tenía problemas y en vez de solucionarlos prefería dedicarse a buscar más. Prefería meterse las manos en los bolsillos y agachar la cabeza, cruzando las calles más largas de su ciudad. ¿De verdad que no quería encontrar solución a sus problemas después de todo lo que había luchado? No me lo creo, lo siento pero no me lo creo. Sé que ella necesita que alguien le responda a todas esas preguntas que formula una y otra vez.

Cuando me crucé con ella la detuve, le miré fijamente y le dije:

Sirves, pero todavía no lo has descubierto. Déjate llevar y haz caso a quién te intenta guiar. Utiliza todo lo que tienes para progresar y no te rindas. Importas, claro que importas, y mucho. Importas tanto, que por eso he venido aquí, para decirte que eres importante, aunque a su vez seas muy pequeña para el mundo. Que eres una de esas mujeres que hoy, cuando llegue a su casa, va a seguir luchando para seguir a delante. Una de esas mujeres de las que yo me siento muy orgullosa, de las que el mundo entero se siento orgulloso.”

Ella sonrio y continuó con su camino a casa.





Prefiero caminar sola.

1 11 2009

Salgo de casa, emprendo mi camino débilmente. El aire empieza a alborotar mi pelo, me abrocho los botones del abrigo y agacho la cabeza. Sólo oigo el ruido de mis tacones y los motores de los coches. Cruzo la carretera sin apenas levantar la vista. Comienza a llover y me refugio bajo un tejadillo tan estrecho que apenas me libra de la lluvia. Me decido a seguir andando hasta encontrar otro tejado que me proteja mejor. Evito mirar a la gente y saludar, detenerme a hablar, incluso sonreír. Prefiero seguir caminando sin ver gente conocida, siguiendo mi ruta con mi soledad .





BR.

26 10 2009

Y tú sabes que no puedo. No cuando hay sol, cuando hace un calor abrasador. No puedo cuando no tengo motivos, cuando no lo siento de verdad. Pero sí que puedo cuando hace frío, cuando la lluvia moja tus zapatos y el viento alborota tu pelo. Puedo cuando me siento capaz, cuando quiero sentirme capaz. Puedo cuanto tú puedes. Cada vez que me animas y me demuestras que si quiero puedo hacerlo.

¿Y sabes que te digo? Que quizás seamos unas bichos raros, pero que me gusta serlo. Que somos diferentes a los demás pero que tambien tenemos nuestro encanto. Que nos gusta imaginar y volar lejos de la realidad, ¿a que sí? : )

Gracias por estar Bicho Raro





¿Quien no lo ha deseado nunca?

15 10 2009

¿Quién no ha deseado nunca ser un pájaro? Sí, un pájaro, para volar sobre el mundo… para observar desde ahí arriba cómo se comporta la gente, lo hipócrita que es… para ver como día a día te traicionan, te apuñalan. Ser un pájaro para volar sin límites. Para intentar volar hasta llegar al Sol, y no rendirte hasta que sus rayos te abrasen. Volver a la cuidad y volver a ver a esa gente hipócrita, sin sentimientos… para ver como todavía hoy te siguen traicionando. Y de repente es cuando las alas pierden su fuerza, ves que de repente no puedes volar, que las penas ahora pesan más que las alegrías y te arrastran hacia abajo recordando a toda la gente que creíste un día y te ha defraudado una vez más. Y es cuado de repente desearía ser un pez. Un pez, sí. Para al llegar a la tierra tres segundos después, haber olvidado la actuación de toda esa gente hipócrita y sin sentimientos, porque desgraciadamente yo sí les quiero ciegamente.





AG.

11 10 2009

Gracias por aceptarme, por no hacerme sentir acoplada, sino una más. Gracias por aparecer en mi vida y quedarte en ella para siempre.





Otoño.

9 10 2009

Frío, oscuridad y silencio. Ahora sólo puedo oír el fin de cada gota de agua chocando contra mi cristal y resbalando lentamente cómo si fuera a llegar a algún sitio. Se oyen tacones de señoras y a niños chapoteando en los charcos. No hay bandadas de pájaros que te cagan en la luna del coche cuado estás en el odiado semáforo en medio de la cuidad. Tampoco hay flores ni sonrisas. Ahora es todo oscuro, como si alguien hubiera dejado el mundo a media luz. El sol brilla, pero no con la misma fuerza.  ¿Quién se la habrá quitado?